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¿Estás muy cómodo? Es hora de cambiar nuestra vida

Hay un tiempo en la vida del cristiano donde nos encontramos en una situación de espectador, en la que se prefiere ver el poder y la gloria de Dios a distancia, sin ser parte de nada, es un estado de comodidad al que es muy fácil acostumbrarse.

La actitud apática del creyente es similar a colocarse un velo o una venda que le impida ver más allá o no le permita hallar lo que alguna vez deseaba alcanzar, esto finalmente produce en el individuo una sensación de estancamiento y frustración.

Cuando Dios nos llama a su línea, cuando somos escogidos por Dios para cumplir un propósito en la tierra, también somos llamados a ser verdaderamente libres sin ataduras y sin vendaje, somos llamados a vivir una vida en Cristo Jesús, donde los problemas no son mayores que Dios, y donde las circunstancias no son mayores que Dios, somos llamado a un ejército donde su condición es ganar ganar, y vivir en victoria. Porque somos más que vencedores así nos declara la biblia.

 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.  Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.  ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros. El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?.. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?.. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 8:28-39

El cristiano no siempre resulta vencedor ante una batalla, muchas veces, a pesar de que estamos dentro de la línea de Dios, nos cuesta conquistar áreas, nos cuesta visualizar esos lugares donde Dios quiere que nos desarrollemos, nos cuesta retirar esa venda y perdemos nuestro norte.

Hoy Dios desea que retires aquello que te impide ver el sinnúmero de bendiciones que te aguardan. El primer paso es buscar de su presencia y leer su Palabra. Recuerda que cuando Jesús murió en la Cruz el velo fue rasgado y hoy podemos acceder confiadamente al trono de la gracia, sabiendo que nuestro Padre nos está escuchando y sobre todo, nos está amando.